La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtió que aceptar sin leer los términos y condiciones al comprar productos o servicios por internet puede colocar a los consumidores en desventaja legal, ya que al hacerlo se firma digitalmente un contrato de adhesión que establece derechos y obligaciones para ambas partes.
El organismo explicó que muchas personas aceptan estas condiciones por prisa o para acceder rápidamente a plataformas de comercio electrónico, sin considerar que algunas cláusulas pueden resultar abusivas o incluso carecer de validez jurídica conforme a la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC).
La autoridad recomendó a los usuarios revisar con atención estos contratos digitales y conservar evidencia de los términos aceptados, ya que las empresas pueden modificarlos con el tiempo.
“Estar informado y poder reconocer cláusulas abusivas protege la economía y los derechos de la población consumidora”, señaló la dependencia en un comunicado.

Términos y condiciones: un contrato que muchas personas aceptan sin leer
Cuando un usuario accede a una página web o aplicación donde se ofrecen productos o servicios, es común que aparezcan “ventanas emergentes” con los términos y condiciones del servicio.
Al presionar el botón de aceptación, el consumidor firma digitalmente un contrato de adhesión, un tipo de acuerdo en el que las condiciones son establecidas previamente por la empresa y no pueden negociarse individualmente.
La Profeco subrayó que este tipo de contratos deben cumplir con ciertos criterios de equidad establecidos en la legislación mexicana.
La Ley Federal de Protección al Consumidor reconoce la desigualdad que existe entre empresas y consumidores, por lo que establece que las cláusulas deben ser claras, transparentes y no perjudicar a las personas usuarias.
El Registro Público de Contratos de Adhesión y sus limitaciones en internet
La Profeco cuenta con el Registro Público de Contratos de Adhesión, una herramienta donde algunas empresas que operan en México deben registrar y someter a revisión sus contratos para garantizar condiciones equitativas.
Sin embargo, el organismo señaló que en el entorno digital esta supervisión puede ser limitada, especialmente cuando se trata de plataformas internacionales que operan en el país.
Por ello, la dependencia enfatizó la importancia de que las y los consumidores aprendan a identificar cláusulas abusivas en los términos y condiciones.

Cláusulas abusivas que la Profeco pide denunciar
La Procuraduría explicó que existen cláusulas consideradas nulas, es decir, que carecen de valor legal conforme a la legislación mexicana.
Entre las más comunes se encuentran:
Renuncia a derechos o condiciones de entrega
- Establecer que el consumidor renuncia a los términos acordados de entrega o suministro del producto.
- También es abusivo exigir que la persona renuncie a garantías legales.
La Profeco aclaró que los proveedores están obligados a cumplir con lo que ofrecen, por lo que ninguna cláusula puede anular ese compromiso.
Modificación unilateral del contrato
- Ocurre cuando una empresa cambia las condiciones del servicio sin informar claramente al consumidor.
- Aunque las empresas pueden actualizar sus políticas, deben avisar y permitir que el usuario decida si acepta o no los nuevos términos.
Cargos ocultos o renovaciones automáticas agresivas
- Cobros adicionales no informados de manera clara.
- Suscripciones que se renuevan automáticamente sin un proceso de cancelación sencillo.
Según la autoridad, la transparencia en precios y condiciones es una obligación legal.
Jurisdicción inconveniente
- Cláusulas que obligan a resolver conflictos en tribunales extranjeros o en lugares lejanos.
- Estas disposiciones buscan desalentar que el consumidor defienda sus derechos.
La Profeco recordó que las personas consumidoras pueden acudir a tribunales mexicanos para resolver controversias.
Profeco recomienda guardar evidencia de los términos aceptados
Una de las recomendaciones principales del organismo es tomar capturas de pantalla de los términos y condiciones completos al momento de aceptarlos.
Esto se debe a que algunas empresas modifican posteriormente sus políticas, lo que puede complicar una reclamación.
Además, la dependencia sugirió:
- Guardar comprobantes de compra.
- Conservar correos electrónicos o chats con el servicio al cliente.
- Documentar cualquier cambio en las condiciones del servicio.
Qué hacer si una empresa no responde
Si una empresa no atiende una inconformidad o se niega a resolver el problema, el consumidor puede presentar una queja formal ante la Profeco.
Para iniciar el proceso se recomienda contar con:
- Datos del consumidor.
- Información de la empresa.
- Evidencia del intento de conciliación directa.
- Capturas de pantalla de los términos y condiciones aceptados.
- Una explicación clara de cómo la cláusula afecta al usuario.
En caso de confirmarse que el contrato incluye disposiciones abusivas, la Procuraduría puede iniciar un procedimiento por infracciones a la Ley Federal de Protección al Consumidor, lo que podría derivar en sanciones económicas para la empresa responsable.


