El comercio electrónico en México se encamina hacia uno de los momentos más exigentes de su historia reciente ante la llegada de la Copa del Mundo 2026. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el e-commerce alcanzó un valor de 2.3 billones de pesos en 2024, lo que representa el 6.9% del Producto Interno Bruto (PIB), consolidándose como un eje relevante de la economía digital.
Este crecimiento estructural enfrentará una presión adicional derivada del evento deportivo global. La alta demanda prevista no solo impulsará las ventas, sino que también pondrá a prueba la capacidad operativa del sector, particularmente en áreas como logística, inventarios y procesos de postventa.
El reto no está solo en vender más
Rodrigo Cerda Somoza, Head of Revenue de Reversso México, advirtió que el desafío principal no radica únicamente en el incremento de ventas, sino en la gestión posterior a la compra.
“Eventos de alta demanda como el Mundial generan un efecto rebote: picos de ventas seguidos por olas de devoluciones que pueden extenderse por semanas, afectando inventarios, logística inversa y márgenes”, explicó.
Datos de la firma indican que en México hasta el 38% de las compras en línea pueden derivar en devoluciones en ciertas categorías, cifra que podría incrementarse hasta 40% durante eventos de alto tráfico como el Mundial, manteniéndose elevada entre dos y tres semanas posteriores.
Zonas con mayor presión logística
El fenómeno no será homogéneo. Se prevé una concentración significativa en regiones con alta densidad de consumo:
- Ciudad de México: 31.1%
- Estado de México: 20.5%
- Jalisco: 13.4%
- Monterrey: cerca del 10%
Estas entidades concentran aproximadamente el 75% de las devoluciones, lo que incrementa la presión sobre la cadena logística nacional.
“El Mundial no solo será una oportunidad de venta, será un verdadero stress test para el e-commerce en México”, subrayó Cerda Somoza.
Compras impulsivas y tecnología como aliada
Uno de los detonantes del incremento en la demanda será la compra impulsiva. La experiencia internacional en eventos como Rusia 2018 y Qatar 2022 muestra que este comportamiento puede mitigarse mediante mejoras en la experiencia del usuario y mayor transparencia en los procesos.
En este contexto, la tecnología, particularmente la inteligencia artificial, jugará un papel clave para reducir errores en la compra y optimizar la experiencia del consumidor mediante:
- Recomendaciones de talla más precisas
- Sugerencias personalizadas de productos
- Mejora en la información disponible antes de la compra
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha señalado que estas prácticas contribuyen a reducir fricciones en el comercio digital, incluyendo las devoluciones.
Postventa: de costo a oportunidad
El enfoque estratégico del sector está evolucionando. De acuerdo con Reversso, las empresas líderes han comenzado a transformar la postventa en un canal de retención y crecimiento.
“Las marcas que están liderando este cambio ya no ven la postventa como un costo, sino como una oportunidad de retención y crecimiento”, destacó Cerda Somoza.
Entre las estrategias clave se encuentran:
- Transformar devoluciones en cambios de producto
- Reducir la fuga de ingresos mediante retención del cliente
- Implementar plataformas de autogestión para consumidores
- Utilizar datos de postventa para decisiones comerciales
Preparación ante el pico histórico de demanda
Frente al Mundial 2026, especialistas coinciden en que la anticipación será determinante para capitalizar la oportunidad sin comprometer la rentabilidad.
“Mejorar la calidad de la información de producto, implementar tecnología predictiva y fortalecer la logística inversa serán factores determinantes”, concluyó Cerda Somoza.
El evento deportivo organizado por la FIFA no solo impulsará el consumo, sino que marcará un punto de inflexión para la madurez operativa del comercio electrónico en México.

