El auge del nearshoring en México está redefiniendo la forma en que las empresas operan, obligando a una mayor integración entre producción, logística y datos. El fenómeno no solo impulsa la llegada de capital extranjero, sino que también eleva la exigencia sobre la eficiencia interna de las industrias, particularmente en el sector manufacturero.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, en 2025 el país alcanzó un récord histórico de 40,871 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED), lo que significó un crecimiento de 10.8% respecto al año previo. Este desempeño consolida a México como uno de los principales destinos de inversión industrial en América Latina.
Crece la presión sobre la eficiencia operativa
El incremento en la IED está fuertemente vinculado a la relocalización de cadenas productivas globales, donde México se posiciona como un socio estratégico para abastecer al mercado norteamericano. Sin embargo, este dinamismo también implica nuevos retos para las empresas.
Sectores más beneficiados
Más del 40% de la inversión extranjera se concentra en manufactura, particularmente en:
- Industria automotriz
- Electrónica
- Energía vinculada a procesos industriales
Este crecimiento exige una mayor sincronización entre todos los eslabones de la cadena productiva.
Integración: el nuevo diferenciador competitivo
Especialistas coinciden en que la oportunidad del nearshoring no se limita a atraer inversión, sino a la capacidad de las empresas para gestionar operaciones más complejas.
“La coordinación entre producción, proveedores, inventarios y logística se vuelve cada vez más crítica”, se desprende del análisis del sector, donde las cadenas de suministro son más dinámicas y los volúmenes de producción siguen en aumento.
En ese tenor, la integración de procesos deja de ser opcional y se convierte en un factor estratégico para mantener competitividad.
¿Qué implica una integración efectiva?
- Conectar áreas operativas y financieras en tiempo real
- Mejorar la visibilidad de inventarios y producción
- Optimizar la relación con proveedores y clientes
- Reducir tiempos de respuesta en la cadena de suministro
Tecnología como eje de transformación
Empresas tecnológicas como TOTVS han comenzado a impulsar soluciones enfocadas en integrar la operación industrial a través de plataformas ERP, herramientas de análisis de datos (BI) y sistemas de gestión productiva.
Este tipo de arquitecturas tecnológicas permite unificar procesos de:
- Producción
- Logística
- Inventarios
- Backoffice
El resultado es una mayor visibilidad operativa y una mejor capacidad de planeación.
De forma indirecta, especialistas del sector señalan que este enfoque permite a las empresas “optimizar la coordinación con proveedores y clientes dentro de cadenas productivas cada vez más integradas”.
Nearshoring: oportunidad con condiciones
Si bien el contexto internacional favorece a México, el aprovechamiento pleno del nearshoring dependerá de la madurez operativa de las compañías instaladas en el país.
La integración de datos y procesos se perfila como el principal habilitador para responder a un entorno donde:
- Las cadenas de suministro son más complejas
- Los tiempos de entrega son más exigentes
- La competencia global es más intensa
La capacidad de adaptación tecnológica y operativa marcará la diferencia entre empresas que solo reciben inversión y aquellas que logran escalar dentro de las cadenas globales de valor.

