Las empresas comunitarias se consolidan como una alternativa productiva para enfrentar la pobreza en México al combinar generación de ingresos, empleo formal y protección ambiental. Con alrededor de 5 mil organizaciones operando en el país y una contribución cercana al 1.6% del Producto Interno Bruto (PIB), este modelo busca fortalecer las economías locales, particularmente en comunidades indígenas y rurales, donde persisten los mayores rezagos sociales.
El lanzamiento de la segunda temporada del podcast ECOSS. Platicando de Empresas Comunitarias, impulsado por el Grupo Promotor de la Economía Social en colaboración con la Universidad Iberoamericana y Radio Ibero 90.9, busca visibilizar el impacto económico y social de estas organizaciones, además de promover alianzas con empresas, academia y sociedad civil para fortalecer el sector.
Las empresas comunitarias, una respuesta frente a la pobreza en México
Los indicadores reflejan la magnitud del reto. De acuerdo con los datos difundidos por el Grupo Promotor de la Economía Social, 61% de la población indígena vive en condiciones de pobreza, mientras que aproximadamente la mitad de quienes habitan en zonas rurales enfrentan la misma situación. En entidades como Chiapas, Guerrero y Oaxaca, la incidencia alcanza al 59% de la población.
Frente a este panorama, las empresas comunitarias operan bajo un esquema de economía social, donde productores, trabajadores y consumidores se organizan para desarrollar proyectos con fines económicos, sociales y ambientales.
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El modelo permite comercializar productos como café, miel, bebidas naturales, textiles y artesanías, entre otros, mediante procesos que buscan incrementar la productividad sin dejar de lado la conservación del entorno y el fortalecimiento del tejido comunitario.
Un sector que aporta empleo y crecimiento económico
Además del impacto social, estas organizaciones representan una actividad económica relevante.
Según cifras del INEGI retomadas en el comunicado, el sector social de la economía genera cerca de 2 millones de empleos remunerados y aporta alrededor del 1.6% del PIB nacional, lo que evidencia su capacidad para impulsar el desarrollo regional mediante modelos empresariales con participación colectiva.
Los impulsores del proyecto consideran que hacer visible este ecosistema permitirá exigir políticas públicas que fomenten su crecimiento y facilitar nuevas alianzas comerciales con empresas privadas, organizaciones civiles e instituciones académicas.
Cooperativa Pascual: cuatro décadas de economía social
La segunda temporada del podcast inicia con la historia de la Cooperativa Pascual, uno de los casos más representativos del cooperativismo mexicano.
Con 41 años de operación, la empresa productora de las bebidas Boing, Pascual, Lulú y MexiCola mantiene un modelo en el que las decisiones y la distribución de utilidades recaen en los propios socios trabajadores.
Miguel Ángel Pérez, presidente de la cooperativa, destacó que la esencia del proyecto se ha mantenido desde su creación.
«En los 41 años que cumplimos este 2026 nunca hemos dejado de tener esa relación de economía social y solidaria, en donde los beneficiarios son los mismos trabajadores».
Actualmente, la cooperativa reúne a cerca de 5 mil trabajadores, produce más de 42 millones de cajas al año y exporta a mercados como Estados Unidos, España, países árabes y Centroamérica.
Por su parte, Alfonso Sangines, tesorero de la Comisión de Educación de la cooperativa, explicó que el objetivo del modelo trasciende la rentabilidad financiera.
«Nos ha ayudado este modelo por los beneficios a todos los cooperativistas. No es una empresa para hacernos ricos, sino para que todos los socios tengamos una vida digna».
¿Qué caracteriza a las empresas comunitarias?
Entre las principales características de este modelo destacan:
- Generan empleo en comunidades rurales e indígenas.
- Distribuyen los beneficios entre los socios participantes.
- Promueven el desarrollo económico local.
- Integran criterios de sustentabilidad ambiental.
- Favorecen la organización colectiva y la participación democrática.
- Comercializan productos con valor agregado en mercados nacionales e internacionales.
Una apuesta por fortalecer la economía social
Además de difundir experiencias exitosas, el podcast ECOSS presenta casos de colaboración entre empresas comunitarias y organizaciones como Mercado Libre, ADO, Toks, la Fundación Kellogg y la Universidad Iberoamericana, con el objetivo de demostrar que la economía social puede integrarse a cadenas de valor más amplias sin perder su enfoque comunitario.
La expansión de este tipo de iniciativas podría convertirse en un elemento estratégico para impulsar el desarrollo económico en regiones con altos niveles de marginación. Su capacidad para generar empleo, fortalecer la organización comunitaria y promover modelos de producción sostenibles las coloca como una alternativa que busca reducir las brechas sociales mediante la actividad empresarial organizada desde las propias comunidades.

