La deuda pública de México superó por primera vez los 19 billones de pesos durante el primer semestre de 2026 y alcanzó un nivel equivalente al 51% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra que coloca nuevamente la sostenibilidad de las finanzas públicas entre los principales temas económicos del país. Pese al incremento nominal del endeudamiento, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) sostiene que los pasivos mantienen una trayectoria sostenible y anticipa que podrían cerrar el año en 52.3% del PIB.
De acuerdo con los datos publicados por en los Informes sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública al segundo trimestre de 2026, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) pasó de 17 billones 796 mil 100 millones de pesos a mediados de 2025 a 19 billones 47 mil 700 millones de pesos en junio de 2026.
¿Cuánto aumentó la deuda pública de México?
El incremento registrado entre junio de 2025 y junio de 2026 fue de aproximadamente 1 billón 251 mil 600 millones de pesos, equivalente a un crecimiento nominal cercano al 7%.
El SHRFSP es la medida más amplia de la deuda pública utilizada por Hacienda, pues incorpora las obligaciones financieras del sector público y permite dimensionar de manera más integral los compromisos acumulados por el Estado.
La cifra cobra relevancia porque Hacienda contempla todavía un incremento adicional durante la segunda mitad de 2026. Según lo reportado, el endeudamiento podría crecer alrededor de un billón de pesos adicional y terminar el ejercicio en un nivel equivalente a 52.3% del PIB.
La propia dependencia, sin embargo, señaló que el saldo registrado al primer semestre se encontraba 1.6 puntos porcentuales por debajo de lo previsto.
Hacienda asegura que la deuda mantiene una trayectoria sostenible
El aumento de los pasivos no ha modificado, hasta ahora, la evaluación oficial sobre la capacidad financiera del país.
La SHCP sostuvo que la deuda se “mantuvo en una trayectoria sostenible” y destacó que México conserva el grado de inversión de las ocho agencias calificadoras que evalúan su deuda soberana, además de mantener condiciones favorables para acceder a los mercados de financiamiento.
La dependencia también considera que el nivel de endeudamiento permanece moderado frente a otras economías latinoamericanas.
Esta lectura coincide con la postura que Hacienda había expresado previamente: la sostenibilidad de la deuda no debe evaluarse únicamente mediante su monto nominal, sino también en función del tamaño de la economía, su composición, costo financiero, vencimientos y capacidad de pago. En abril, el SHRFSP se ubicaba en 18 billones 680 mil 848 millones de pesos, equivalente entonces a alrededor de 50% del PIB.
Déficit fiscal mejora frente a lo programado
Uno de los elementos que Hacienda utiliza para respaldar su evaluación es el comportamiento de los balances fiscales durante el primer semestre.
El déficit presupuestario fue 358 mil millones de pesos inferior al programado, mientras que el balance primario presupuestario registró un superávit de 115 mil millones de pesos.
Costo financiero de la deuda disminuye 4.8%
También se registró una reducción en el costo asociado al endeudamiento.
Durante los primeros seis meses del año, el costo financiero disminuyó 4.8% real anual, comportamiento favorecido por la variación del tipo de cambio sobre los pasivos denominados en moneda extranjera y por las operaciones de refinanciamiento realizadas por el gobierno federal.
Según Hacienda, esta estrategia permitió mejorar el perfil de vencimientos y generar ahorros por 111 mil millones de pesos.
Entre los principales datos que dejó el balance de las finanzas públicas al primer semestre destacan:
- La deuda pública alcanzó 19 billones 47 mil 700 millones de pesos.
- El SHRFSP representó 51% del PIB.
- Hacienda prevé que la deuda pueda cerrar 2026 en 52.3% del PIB.
- El déficit presupuestario resultó 358 mil millones de pesos menor al programa.
- El balance primario presentó un superávit de 115 mil millones de pesos.
- El costo financiero disminuyó 4.8% real anual.
- Las operaciones de refinanciamiento generaron ahorros calculados en 111 mil millones de pesos.
Ingresos públicos se estancan y la recaudación de ISR cae
El comportamiento de los ingresos representa otro componente relevante para evaluar la evolución de la deuda.
Los ingresos públicos aumentaron apenas 0.1% durante el periodo, mientras que los ingresos tributarios avanzaron 0.4%. Dentro de la recaudación se observó, además, un desempeño desigual entre los principales impuestos.
La recaudación por IVA creció 10.6%, mientras que el Impuesto sobre la Renta (ISR) cayó 6.2%. Este último indicador resulta especialmente relevante debido a su relación con el comportamiento de la actividad económica formal.
Hacienda también reportó un incremento de 9.1% en el IEPS distinto al aplicado a combustibles y de 6.4% en los impuestos a las importaciones. La dependencia atribuyó estos resultados al consumo de los hogares, una mayor vigilancia aduanera y la actualización de tarifas arancelarias aplicadas a países sin tratado comercial con México.
¿Es preocupante que México tenga una deuda superior a 19 billones de pesos?
El monto nominal por sí solo no determina si una deuda es sostenible. Entre las variables relevantes se encuentran la relación deuda/PIB, el costo de financiamiento, los vencimientos, la composición de los pasivos y la capacidad del gobierno para generar ingresos suficientes.
Para 2026, además, el marco fiscal aprobado permite al gobierno federal contratar endeudamiento neto interno de hasta 1 billón 780 mil millones de pesos y endeudamiento neto externo de hasta 15 mil 500 millones de dólares, conforme a la Ley de Ingresos de la Federación.
El reto para las finanzas públicas de México estará, por tanto, en contener el crecimiento de la deuda respecto al tamaño de la economía mientras se recupera el dinamismo de los ingresos.
Con una deuda que ya representa 51% del PIB, ingresos públicos prácticamente estancados y una caída en la recaudación de ISR, el desempeño económico durante la segunda mitad de 2026 será determinante para evaluar el margen fiscal disponible hacia 2027.
La disminución del costo financiero y el mejor desempeño del déficit frente a lo programado ofrecen señales favorables en el corto plazo. Sin embargo, si el SHRFSP avanza hacia el 52.3% del PIB previsto por Hacienda, la evolución de la recaudación, el crecimiento económico y el costo del financiamiento serán variables centrales para determinar si el incremento del endeudamiento continúa acompañado de una capacidad suficiente para atender las obligaciones del Estado.

