El proyecto del vehículo eléctrico Olinia, impulsado por el Gobierno de México como una alternativa de movilidad eléctrica urbana, enfrenta un llamado de organizaciones especializadas para que su desarrollo no implique flexibilizar los estándares de seguridad vehicular. El Poder del Consumidor, Latin NCAP y la Coalición Movilidad Segura advirtieron que, aunque el automóvil esté limitado a una velocidad máxima de 50 km/h, debe cumplir con requisitos técnicos que garanticen la protección de ocupantes y usuarios vulnerables de la vía.
Las organizaciones reconocieron el potencial de Olinia para fortalecer la industria nacional de la electromovilidad y la innovación tecnológica. Sin embargo, insistieron en que cualquier regulación específica para este tipo de vehículos debe alinearse con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV) y mantener un piso mínimo de protección equivalente a las mejores prácticas internacionales.
Piden que la regulación de Olinia no reduzca la seguridad vehicular
El debate surgió después de que el pasado 7 de junio el Gobierno de México presentara Olinia como un vehículo eléctrico urbano de bajo costo, con capacidad para seis pasajeros y una velocidad máxima de 50 km/h, cuya comercialización está prevista para 2027. El responsable del proyecto, Roberto Capuano, planteó la posibilidad de crear una nueva Norma Oficial Mexicana (NOM) distinta de la NOM-194, argumentando que se trata de una nueva categoría de movilidad urbana.
Para Stephan Brodziak, coordinador de la campaña de Seguridad Vehicular de El Poder del Consumidor, el desarrollo de una regulación específica representa una oportunidad para innovar tanto en el ámbito industrial como jurídico, pero sin disminuir las exigencias en materia de protección.
«Tenemos ante nosotros la posibilidad de innovar no sólo desde el diseño vehicular sino también desde el marco regulatorio. Lo que no puede ocurrir es que nazca en una zona gris o con estándares inferiores a los indispensables para proteger vidas», afirmó Brodziak.
El especialista recordó que un vehículo con un peso bruto estimado de hasta 1,300 kilogramos aún puede provocar lesiones graves o incluso la muerte en caso de un accidente, aun cuando circule a velocidades relativamente bajas.
¿Qué elementos de seguridad debería incorporar Olinia?
Expertos proponen requisitos mínimos obligatorios
Las organizaciones señalaron que cualquier regulación para Olinia o vehículos equivalentes debería exigir, al menos:
- Frenos antibloqueo (ABS).
- Protección estructural comprobada mediante pruebas de impacto frontal y lateral.
- Cinturones de seguridad de tres puntos en todos los asientos.
- Bolsas de aire cuando las pruebas de seguridad lo determinen.
- Sistemas ISOFIX o LATCH para sillas infantiles.
- Sistemas avanzados de asistencia al conductor, como el frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas.
Además, al tratarse de un automóvil eléctrico, la regulación debería contemplar requisitos específicos para las baterías, entre ellos protección contra choque eléctrico, mecanismos de desconexión automática tras un impacto, prevención de incendios por fuga térmica y protocolos de seguridad para recarga, mantenimiento y atención de emergencias.
La evidencia internacional cuestiona confiar únicamente en el límite de velocidad
Alejandro Furas, secretario general de Latin NCAP, recordó que pruebas realizadas por Euro NCAP y Global NCAP demostraron que los vehículos ultraligeros pueden presentar un desempeño deficiente incluso en impactos a 50 km/h si carecen de elementos básicos de protección.
«No basta con limitar la velocidad máxima para asumir que un vehículo es seguro», sostuvo Furas, quien propuso que cualquier regulación mexicana incluya pruebas de choque frontal y lateral con criterios de integridad estructural y evaluación de lesiones en ocupantes.
También plantean reglas claras para su circulación
Las organizaciones consideraron que la regulación de Olinia no debe limitarse a las características del vehículo, sino incluir adecuaciones a los reglamentos de tránsito para definir aspectos como:
- Vías donde podrá circular.
- Límites de velocidad autorizados.
- Tipo de licencia requerida.
- Uso obligatorio de placas y seguro.
- Restricciones para autopistas urbanas, carriles centrales y accesos controlados.
Areli Carreón, integrante de la Coalición Movilidad Segura, señaló que la movilidad sustentable y la seguridad vial deben desarrollarse de manera conjunta para garantizar un transporte más limpio, pero también más seguro.
Organizaciones llaman a establecer un piso mínimo de seguridad
De acuerdo con las organizaciones, México registra alrededor de 16 mil muertes anuales por siniestros viales, además de miles de personas lesionadas, por lo que consideran indispensable que cualquier nueva categoría vehicular nazca con criterios técnicos sólidos.
Finalmente, hicieron un llamado a la Secretaría de Economía y a las autoridades responsables del proyecto para que cualquier Norma Oficial Mexicana que regule a Olinia garantice estándares mínimos alineados con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial y las mejores prácticas internacionales, protegiendo tanto a los ocupantes del vehículo como a peatones, ciclistas y motociclistas.
Aunque respaldaron el desarrollo de una marca mexicana de electromovilidad, advirtieron que su éxito dependerá de que combine innovación tecnológica con un marco regulatorio que coloque la seguridad como un requisito indispensable desde su lanzamiento comercial.

