El avance del nearshoring en México está generando nuevas oportunidades para la industria nacional, pero también comienza a evidenciar limitaciones operativas dentro de las empresas que buscan capitalizar esta ola de inversión.
La presión por responder a una demanda industrial más acelerada está obligando a las organizaciones a revisar procesos, infraestructura tecnológica y capacidad de ejecución para mantenerse competitivas.
México fortalece su posición como destino de inversión industrial
México se consolidó como uno de los principales beneficiarios de la reconfiguración de las cadenas globales de suministro. El país mantiene una posición estratégica frente al mercado estadounidense y continúa captando inversiones manufactureras derivadas del fenómeno de relocalización industrial.
De acuerdo con cifras citadas por TOTVS, el intercambio comercial entre México y Estados Unidos alcanzó cerca de 873 mil millones de dólares en 2025, mientras que la inversión extranjera directa rondó los 41 mil millones de dólares. Además, la manufactura representa alrededor del 22% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que convierte al sector en uno de los motores clave del nearshoring.
Sin embargo, el crecimiento también está elevando el nivel de exigencia para las empresas instaladas en el país.
“El desafío ya no está únicamente en captar inversión o expandir la producción, sino en sostener la operación con eficiencia y consistencia. La creciente demanda industrial está exponiendo limitaciones en procesos, infraestructura y gestión que impactan directamente en la capacidad de respuesta de las empresas”, señaló Ivaldo Pereira, Head de TOTVS México.
Tecnología y ejecución: los nuevos retos del nearshoring
El crecimiento del nearshoring está cambiando la conversación empresarial. La discusión dejó de centrarse únicamente en atraer inversiones y ahora gira alrededor de la capacidad real para operar con eficiencia.
Según datos de McKinsey & Company, aunque las organizaciones avanzan en la adopción tecnológica, muchas todavía enfrentan dificultades para convertir esas inversiones en resultados concretos debido a problemas de integración, ejecución y transformación de procesos.
La situación resulta especialmente relevante para industrias manufactureras y cadenas productivas que requieren:
- Coordinación entre áreas operativas
- Visibilidad en tiempo real
- Integración de sistemas
- Automatización de procesos
- Control de costos y tiempos de entrega
En este escenario, la tecnología comienza a desempeñar un papel más estratégico dentro de las operaciones industriales.
Sistemas actualizados y datos organizados
La presión operativa derivada del nearshoring también está impulsando una mayor demanda de soluciones tecnológicas enfocadas en gestión empresarial, automatización y análisis de datos.
Para TOTVS, las empresas necesitan fortalecer tres elementos esenciales:
- Sistemas de gestión modernos
- Infraestructura en la nube
- Datos organizados para toma de decisiones
“Muchas empresas están viendo que el nearshoring genera oportunidades, pero también exige un nivel de disciplina operativa que no siempre está resuelto. Sin una base de gestión integrada y visibilidad en tiempo real, es muy difícil escalar la operación y capturar ese valor de forma consistente”, añadió Pereira.
Nearshoring ya redefine la operación de las empresas en México
El fenómeno del nearshoring en México ya no representa únicamente una tendencia de inversión industrial. Para muchas compañías, se está convirtiendo en una prueba de capacidad operativa, eficiencia y adaptación tecnológica.
Especialistas del sector consideran que las empresas que logren integrar procesos, automatizar operaciones y mejorar su capacidad de respuesta tendrán mayores posibilidades de aprovechar la llegada de nuevas inversiones y contratos internacionales.
Entre las principales implicaciones que deja esta transformación destacan:
- Mayor presión sobre cadenas de suministro
- Necesidad de digitalización operativa
- Incremento en demanda de talento especializado
- Modernización de infraestructura tecnológica
- Competencia más intensa entre proveedores industriales
La relocalización industrial continúa posicionando a México como un actor relevante dentro de la manufactura global. No obstante, el siguiente desafío para las empresas será demostrar que cuentan con la capacidad operativa suficiente para responder a un entorno industrial cada vez más exigente y competitivo.

