El aumento de los casos de despojo de inmuebles en la Ciudad de México volvió a colocar sobre la mesa un problema que va más allá de la ocupación ilegal de una vivienda. La falta de documentos actualizados, errores en la escrituración o la ausencia de un registro correcto pueden convertirse en factores que compliquen la recuperación de una propiedad y prolonguen los procesos legales.
En entrevista, Diana Sandoval, directora general de Kallify, explicó que proteger una propiedad no depende únicamente de cerraduras, cámaras o sistemas de seguridad, sino de mantener en orden el expediente jurídico del inmueble. La especialista señaló que la prevención documental puede marcar la diferencia cuando un propietario enfrenta un intento de despojo o un litigio.
El despojo de inmuebles no solo ocurre mediante invasiones
Aunque las recientes denuncias en la Ciudad de México han puesto el foco en grupos dedicados a ocupar viviendas, Sandoval subrayó que el despojo también puede concretarse mediante mecanismos legales fraudulentos.
«Un inmueble no se protege únicamente con una cerradura. La seguridad también depende de contar con una escritura pública vigente y una inscripción registral actualizada que permita acreditar quién es el verdadero titular del inmueble», afirmó.
La directora de Kallify recordó que, de acuerdo con datos del Inegi, alrededor del 14% de las viviendas habitadas en México se encuentran bajo alguna condición de ocupación irregular, categoría que incluye inmuebles prestados a familiares, propiedades sujetas a litigios, procesos sucesorios y casos de despojo.
Si bien esta cifra no representa exclusivamente invasiones ilegales, sí evidencia la importancia de mantener certeza jurídica sobre los bienes inmuebles.
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La documentación también protege el patrimonio
Para Sandoval, la escritura pública representa el principal documento que acredita la propiedad de un inmueble, mientras que su inscripción en el Registro Público de la Propiedad permite conocer la historia jurídica del bien.
Entre la información que debe mantenerse actualizada destacan:
- Titular de la propiedad.
- Gravámenes o hipotecas vigentes.
- Limitaciones legales.
- Antecedentes registrales.
- Datos correctos del inmueble y del propietario.
«Cuando la documentación presenta inconsistencias o no está regularizada, demostrar la titularidad puede convertirse en uno de los principales obstáculos dentro de un proceso legal», explicó.
¿Quiénes son más vulnerables al despojo?
Aunque no existe un perfil único de víctima, la especialista identificó algunos escenarios con mayor nivel de riesgo.
Las personas adultas mayores representan uno de los sectores más vulnerables debido a que, en muchos casos, viven solas y pueden ser engañadas por personas que se presentan falsamente como autoridades o gestores.
También existe mayor exposición cuando se trata de:
- Viviendas deshabitadas.
- Inmuebles sujetos a procesos hereditarios.
- Propiedades con documentación incompleta.
- Bienes ubicados en zonas con alta actividad inmobiliaria.
Sandoval mencionó que alcaldías como Cuauhtémoc y áreas de la colonia Del Valle han registrado un incremento en carpetas de investigación relacionadas con este tipo de delitos.
El despojo también puede originarse con documentos falsos
La directora de Kallify explicó que el delito no siempre implica el ingreso violento a una vivienda.
También puede presentarse mediante:
- Suplantación de identidad del propietario.
- Uso de documentación apócrifa.
- Simulación de actos jurídicos.
- Fraudes durante procesos de compraventa.
- Conflictos familiares relacionados con sucesiones.
En varios casos, agregó, el problema inicia con gestores o intermediarios que operan sin acreditación y terminan facilitando operaciones fraudulentas.
¿Qué hacer si una vivienda fue ocupada ilegalmente?
Sandoval insistió en que el primer error que debe evitarse es intentar recuperar el inmueble por cuenta propia.
«Lo primero es no confrontar a quienes ocupan la propiedad. Debe presentarse inmediatamente la denuncia ante el Ministerio Público o la fiscalía correspondiente y conservar toda la evidencia disponible», explicó.
La rapidez resulta determinante porque, mientras el inmueble permanece ocupado ilegalmente, puede configurarse una situación de flagrancia.
Para fortalecer la denuncia recomienda reunir:
- Escritura pública.
- Datos de inscripción registral.
- Identificaciones oficiales.
- Contratos.
- Fotografías.
- Comprobantes.
- Comunicaciones relacionadas con el inmueble.
Regularizar la propiedad puede reducir complicaciones legales
Respecto al tiempo que puede durar un proceso judicial, Diana Sandoval aclaró que no existe un plazo uniforme, ya que depende de las características de cada caso.
No obstante, afirmó que una de las principales causas de retraso es la falta de elementos que acrediten de manera inmediata la propiedad y posesión del inmueble.
«Cuando el expediente jurídico está completo y actualizado, el propietario cuenta con mayores herramientas para avanzar dentro del procedimiento legal», indicó.
Kallify recomienda seis acciones para proteger una propiedad
La empresa especializada en regularización inmobiliaria elaboró una serie de recomendaciones preventivas para disminuir riesgos de despojo de inmuebles y fraudes documentales.
Medidas preventivas
- Mantener actualizada la situación jurídica del inmueble y verificar que escritura y registro coincidan.
- Solicitar las alertas inmobiliarias del Registro Público de la Propiedad para recibir avisos sobre consultas o movimientos relacionados con el folio del inmueble.
- Resguardar escrituras originales y conservar copias digitales.
- Verificar siempre la identidad de gestores, intermediarios o asesores antes de entregar documentos o realizar pagos.
- Supervisar periódicamente las propiedades desocupadas mediante vecinos, administración, iluminación, videovigilancia o alarmas.
- Actuar inmediatamente ante cualquier movimiento registral no reconocido o actividad sospechosa.
Sandoval recordó que incluso durante procesos de arrendamiento es indispensable conservar contratos, comprobantes de pago e inventarios, ya que existen bandas que utilizan el alquiler como mecanismo para facilitar posteriores intentos de despojo.
La prevención documental gana relevancia en el mercado inmobiliario
La creciente exposición de casos de despojo ha puesto en evidencia que la protección patrimonial requiere una estrategia integral que combine medidas físicas de seguridad con una correcta administración documental.
Para Kallify, revisar periódicamente la situación jurídica de una propiedad, regularizar inconsistencias y monitorear cualquier movimiento registral puede reducir riesgos y facilitar la defensa legal del patrimonio cuando surge un conflicto.
«Tener una escritura no significa necesariamente que toda la situación jurídica del inmueble esté actualizada. Revisar periódicamente el expediente y corregir cualquier inconsistencia puede evitar problemas mayores», concluyó Diana Sandoval.

