La revisión del T-MEC y el entorno político en Estados Unidos han elevado la incertidumbre entre los inversionistas, pero para la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP) el mayor desafío para México no es una eventual ruptura del acuerdo comercial, sino la capacidad del país para responder con mayor competitividad, infraestructura y ejecución.
La organización sostuvo que, mientras la incertidumbre externa persista, la mejor estrategia es fortalecer las condiciones internas para atraer y consolidar la inversión productiva.
La incertidumbre prolongada es el principal desafío para la inversión
De acuerdo con un análisis de la AMPIP, la mayor amenaza para los próximos años no radica en un cambio inmediato del marco comercial de América del Norte, sino en un periodo prolongado de incertidumbre que podría retrasar decisiones de inversión, elevar el costo del capital y hacer que las empresas adopten una postura más cautelosa antes de anunciar nuevos proyectos.
Para los parques industriales, este escenario implica procesos de negociación más largos, mayor presión para desarrollar nuevas etapas de infraestructura y una sensibilidad creciente de los inversionistas ante cualquier señal de inestabilidad política o comercial.
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David O’Donnell, presidente de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), explicó que el sector privado no puede influir en las decisiones políticas de Washington ni sustituir el papel del Gobierno de México en la relación bilateral.
«Lo que sí pueden hacer —y deben hacer— es concentrarse en lo que está en manos de México y del sector privado: fortalecer la competitividad interna, sostener la inversión productiva y reducir, en la medida de lo posible, los efectos de la incertidumbre».
México mantiene ventajas estratégicas dentro del T-MEC
La integración regional sigue siendo sólida
Aunque el contexto político genera cautela, AMPIP considera que la estructura económica de América del Norte permanece vigente y continúa funcionando como una de las plataformas manufactureras más importantes del mundo.
La asociación destaca que México conserva ventajas competitivas relevantes gracias a:
- Su ubicación geográfica estratégica.
- La capacidad manufacturera instalada.
- La infraestructura industrial existente.
- La experiencia operativa del sector productivo.
- La amplia red de tratados comerciales con otros mercados.
En este contexto, el reto ya no consiste en demostrar el valor de la integración regional, sino en preservar su funcionamiento y mantener la confianza de los inversionistas aun cuando persista un entorno político complejo.
La apuesta es fortalecer la ejecución y las cadenas de suministro
AMPIP sostiene que la respuesta no debe centrarse en reaccionar con alarma frente a la incertidumbre internacional, sino en mejorar el ambiente interno mediante acciones concretas.
Como parte de esta estrategia, la asociación impulsa una promoción industrial más técnica y enfocada en las necesidades específicas de cada sector productivo.
Para ello ha intensificado reuniones con cámaras empresariales, asociaciones y representantes de distintas industrias a través de los Diálogos de Futuro Industrial, iniciativa que busca identificar oportunidades para fortalecer las cadenas de suministro nacionales y detectar los eslabones estratégicos que aún faltan para incrementar el contenido regional.
Según la organización, atraer nuevas inversiones ya no es suficiente; el siguiente paso consiste en profundizar la integración entre la manufactura instalada, los proveedores nacionales, la logística y el desarrollo regional para generar mayor valor agregado dentro del país.
Los parques industriales forman parte de la infraestructura estratégica
AMPIP también reiteró su respaldo al Plan México, al considerar que los parques industriales representan infraestructura clave para materializar la llegada de nuevas inversiones.
La asociación subrayó que estos desarrollos no solo ofrecen espacios industriales, sino que funcionan como plataformas donde convergen la manufactura, la logística, la generación de empleo y la integración de cadenas de valor.
Por ello, considera prioritario continuar ampliando la oferta de parques industriales con mejores condiciones de conectividad, mayor capacidad operativa y procesos más eficientes que permitan responder a las necesidades de empresas nacionales y extranjeras.
¿Qué propone AMPIP para fortalecer la competitividad de México?
La asociación plantea una agenda enfocada en acciones concretas:
- Fortalecer la promoción especializada por sectores industriales.
- Impulsar los Diálogos de Futuro Industrial con organismos empresariales.
- Identificar y desarrollar proveedores estratégicos nacionales.
- Reforzar las cadenas de suministro locales.
- Respaldar el Plan México mediante nueva infraestructura industrial.
- Incrementar la capacidad operativa y logística de los parques industriales.
- Generar mayor certidumbre para los inversionistas.
La ejecución será el principal diferenciador para México
Para AMPIP, el escenario regional exige una respuesta basada en resultados más que en expectativas. La organización concluye que, aunque los parques industriales no pueden modificar las decisiones políticas que se tomen en América del Norte, sí pueden contribuir a que México llegue mejor preparado mediante una mayor coordinación con el sector productivo, una estrategia de promoción más precisa y el fortalecimiento de la infraestructura industrial.
Como resume David O’Donnell, si la incertidumbre continuará acompañando a la región durante los próximos años, la prioridad para México no debe ser esperar mejores condiciones externas, sino ejecutar con mayor eficiencia y consolidar un entorno que mantenga vigente su atractivo para la inversión, el nearshoring y el desarrollo de las cadenas de suministro.

