La economía mexicana cerró la primera mitad de 2026 con señales de desaceleración que ponen en duda una recuperación sostenida. Aunque el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) mostró un repunte en abril, los datos de mayo y las estimaciones para junio reflejan un crecimiento moderado, acompañado por un menor dinamismo del consumo, un mercado laboral formal debilitado y expectativas de inversión contenidas.
El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) anticipa que este escenario mantendrá un ritmo de expansión limitado durante el resto del año.
CEESP: la economía pierde impulso tras el repunte de abril
El análisis semanal del CEESP señala que el crecimiento observado en abril fue insuficiente para consolidar una tendencia positiva. Durante mayo, el IGAE retrocedió 0.3% mensual, mientras que la estimación oportuna para junio apunta a un avance marginal de apenas 0.2%, lo que confirma que la recuperación económica continúa siendo frágil.
Aunque el segundo trimestre podría registrar un crecimiento cercano a 2.0%, el organismo advierte que el balance de la primera mitad del año sería de apenas 1.2% anual, evidencia de que la actividad productiva sigue operando con cautela.
«No hay indicios claros de una recuperación sostenida», concluye el análisis del CEESP al evaluar el comportamiento reciente del IGAE.
El consumo de los hogares pierde fuerza
Uno de los principales motores de la economía también comienza a mostrar señales de desgaste.
De acuerdo con el documento, las ventas al menudeo disminuyeron 0.6% mensual en mayo, mientras que su crecimiento anual fue de 2.4%, el menor registrado en los últimos diez meses. A ello se suma que el sector servicios acumuló cinco meses consecutivos con variaciones anuales negativas, al registrar una caída de 2.0%.
El CEESP añade que los datos de la ANTAD reflejan un deterioro adicional del consumo, pues durante junio las ventas a tiendas iguales cayeron 4.8% anual en términos reales, mientras que las ventas totales retrocedieron 2.7%.
El empleo formal continúa rezagado pese al crecimiento de afiliados al IMSS
El estudio destaca que el comportamiento del mercado laboral formal sigue siendo una de las principales preocupaciones.
Si bien el IMSS reportó un incremento anual de 454,038 registros, equivalente a un crecimiento de 2.0%, el CEESP aclara que poco más de la mitad corresponde a trabajadores de plataformas digitales que ya contaban con empleo y únicamente realizaron su registro ante el instituto. Sin considerar este grupo, el crecimiento efectivo del empleo formal fue de 1.0% anual.
Además, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo muestra que durante junio la población ocupada disminuyó en 319,600 personas respecto al mes previo y que el empleo formal perdió 189,000 trabajadores en comparación anual. La Tasa de Condiciones Críticas de Ocupación (TCCO) aumentó a 38.5%, frente al 36.7% registrado un año antes.
La inversión sigue siendo el factor pendiente
El organismo considera que la debilidad de la inversión, el incremento en los costos laborales y la incertidumbre relacionada con la revisión del T-MEC limitan la expansión del capital productivo y reducen la capacidad para generar empleos de calidad.
En este contexto, el CEESP sostiene que mejorar el bienestar de los hogares dependerá de la creación sostenida de empleos mejor remunerados, impulsados por mayores flujos de inversión privada.
Las expectativas para 2026 permanecen moderadas
El documento también señala que las previsiones continúan siendo conservadoras para la segunda mitad del año.
Con base en la encuesta de especialistas del sector privado publicada por Banco de México, el crecimiento esperado del PIB para todo 2026 es de 1.1%, cifra que refleja un entorno económico todavía limitado para acelerar la actividad productiva.
- IGAE cayó 0.3% mensual en mayo.
- El crecimiento estimado para la primera mitad de 2026 sería de 1.2% anual.
- Las ventas al menudeo retrocedieron 0.6% mensual.
- Las ventas de la ANTAD disminuyeron 4.8% en tiendas iguales durante junio.
- El empleo formal, excluyendo plataformas digitales, avanzó solo 1.0% anual.
- La Tasa de Condiciones Críticas de Ocupación aumentó a 38.5%.
- El consenso de especialistas mantiene un pronóstico de crecimiento del PIB de 1.1% para 2026.
Para el CEESP, los indicadores más recientes muestran que la economía mexicana enfrenta un crecimiento limitado, impulsado por un consumo menos dinámico, un mercado laboral formal que pierde fortaleza y niveles de inversión insuficientes para acelerar la actividad productiva. Bajo estas condiciones, el organismo prevé que las expectativas para la segunda mitad de 2026 permanecerán cautelosas, mientras la consolidación de nuevos proyectos de inversión será determinante para mejorar la generación de empleo y fortalecer el crecimiento económico

