El presupuesto de las familias mexicanas atraviesa uno de sus momentos de mayor presión. El 86% del ingreso mensual de los hogares se destina a cubrir alimentación, vivienda y servicios básicos, lo que deja un margen reducido para ahorrar, invertir o enfrentar imprevistos. En este contexto, cuatro de cada diez mexicanos ya buscan ingresos adicionales, mientras que apenas el 42% logra mantener un ahorro constante, de acuerdo con el estudio El Ecosistema de Supervivencia Financiera del Consumidor Mexicano, corte al 2Q, elaborado por Research Land.
El gasto esencial absorbe casi todo el ingreso familiar
Los resultados del estudio muestran que la mayor parte del ingreso mensual se concentra en gastos inelásticos. Del total del presupuesto familiar, 44% se destina a alimentación, 22% a vivienda y 20% a servicios del hogar, como electricidad, agua y gas. Esto significa que únicamente 14% permanece disponible para cubrir deudas, colegiaturas o generar ahorro.
La presión es aún más marcada entre las personas de 36 a 45 años, quienes destinan 55% de sus ingresos únicamente a la canasta básica. Asimismo, en los hogares de nivel socioeconómico C y C+, la manutención representa el 52% del gasto mensual.
Pablo Levy, director general de Research Land, explicó que el presupuesto familiar ha perdido capacidad de maniobra.
«Los resultados muestran que el presupuesto familiar perdió flexibilidad. Hoy, la mayor parte del ingreso ya está comprometida antes de que las personas puedan decidir en qué ahorrar, invertir o consumir. Cuando el gasto indispensable absorbe prácticamente todo el presupuesto, cualquier incremento de precios tiene un impacto inmediato sobre la calidad de vida de los hogares».
Los hogares enfrentan mayores costos en vivienda, servicios y deuda
El estudio identifica que 79% de los mexicanos incrementó la proporción de su ingreso destinada al pago de servicios y deudas, mientras que 72% reportó aumentos en el costo de su renta o hipoteca respecto al año anterior. Research Land relaciona este comportamiento con un entorno financiero más complejo para los hogares, incluso en un escenario donde los consumidores no necesariamente están comprando más, sino destinando una mayor proporción de sus ingresos a cubrir los mismos compromisos financieros.
La encuesta también revela que 81% de los participantes percibió aumentos de doble dígito en el costo de la despensa, muy por encima de la inflación oficial reportada por el INEGI para ese periodo. Como consecuencia:
- 74% sustituyó marcas líderes por opciones más económicas.
- En los hogares de nivel socioeconómico D+, esa práctica alcanza al 91%.
- 86% detectó incrementos en productos como huevo, carne y pollo frente al mismo periodo de 2025.
Pablo Levy señaló que el fenómeno refleja una redistribución forzada del ingreso.
«No observamos consumidores gastando más; observamos hogares destinando una proporción creciente de su ingreso a cubrir los mismos compromisos financieros. Vivienda, servicios y deuda redujeron el espacio que antes existía para generar ahorro o construir patrimonio».
El ahorro pierde terreno y aumentan las estrategias para obtener más ingresos
Aunque 81% de los mexicanos considera prioritario ahorrar, únicamente 42% logra hacerlo de forma constante. Otro 39% ahorra de manera intermitente, mientras que 8% vive prácticamente al límite financiero, con ingresos suficientes únicamente para cubrir necesidades básicas.
Ante este panorama, 40% de los encuestados buscó ingresos adicionales para hacer frente a sus gastos fijos. La tendencia es más frecuente entre las mujeres, donde alcanza 45%, frente a 35% de los hombres. Además, uno de cada cuatro mexicanos recurrió a sus ahorros para mantener su nivel de consumo, lo que implica utilizar el patrimonio familiar como mecanismo de supervivencia financiera.
Persiste el pesimismo sobre la economía familiar
La encuesta anticipa un cierre de año marcado por la incertidumbre. El 58% de los mexicanos afirma que enfrentará el final de 2026 con incertidumbre o resignación, mientras que 77% considera que su calidad de vida se deterioró durante el último año. Asimismo, 85% prevé que los precios continuarán aumentando, aunque la mitad espera que el ritmo de crecimiento sea menor al registrado durante este año.
Para Levy, estos indicadores reflejan que muchas familias han agotado las alternativas disponibles para proteger su economía.
«El consumidor mexicano cierra el año agotado, no por falta de esfuerzo, sino porque ya tocó el límite matemático de sus estrategias de defensa».
La presión sobre el ingreso redefine las finanzas de los hogares
- 86% del ingreso familiar se destina a gastos esenciales.
- 44% del presupuesto corresponde a alimentación.
- 79% aumentó el porcentaje de ingreso destinado a servicios y deudas.
- 72% paga más por renta o hipoteca.
- 81% percibe incrementos importantes en el costo de la despensa.
- 74% cambió marcas por alternativas más económicas.
- 40% busca ingresos adicionales.
- Solo 42% consigue ahorrar de manera constante.
- 77% afirma que su calidad de vida empeoró durante el último año.
- 85% espera nuevos incrementos en los precios.
Los resultados de Research Land evidencian que las finanzas personales en México enfrentan un margen de maniobra cada vez más reducido. Con la mayor parte del ingreso comprometida en gastos indispensables, el ahorro deja de ser una decisión voluntaria para convertirse en un indicador de la capacidad económica real de las familias. Si las presiones sobre vivienda, servicios y alimentos continúan, el consumo discrecional y la formación de patrimonio podrían seguir debilitándose durante los próximos meses.

